sábado, 13 de marzo de 2021

FERIA DE VIC-FEZENSAC, 2021 (1): ¿65 PUYAZOS EN DOS DÍAS?

El segundo fin de semana de julio tendrá lugar, Dios mediante, la aplazada feria de Vic-Fezensac. Serán cuatro festejos en dos días. Las ganaderías anunciadas son Raso, Hoyo de la Gitana, Escolar y las del concurso.

Lo de los puyazos del titular es una estimación que hacemos a bote pronto sobre las entradas al caballo que veremos en esos dos días. Un amigo del blog nos dice que exageramos y otro que nos quedamos cortos. Comentaremos los toros e iremos sumando.


Tito Sandoval picando a Matablanca, de La Quinta, en la última concurso celebrada en Vic

La novillada de Raso se mantiene. En cuanto las autoridades lo permitan, nos acercaremos a echar la mañana a Boecillo para hacer un reportaje con los once ejemplares apartados para ese día. En este festejo apostamos por que los novillos recibirán tres puyazos cada uno... más un par de ellos de propina. Ya tenemos veinte. Vean uno de los ejemplares, de nombre Afamado:



Estamos ante una ganadería cuyos propietarios jamás se quejarán de que pongan sus toros varias veces y de largo al caballo. Los comerciales se lamentan de ello porque tienen miedo de que no se arranquen y quieren ver mucha muleta pero en Raso se sigue apostando por la bravura y no por la profundidad, la clase, el descuelgue y demás mandangas del torerismo cargante. Ahí va otro de los que viajarán, Agobiadito:



Y este número 2 es Usufructuario:



A  la concurso vienen Juan Luis Fraile, Barcial, Peñajara, Yonnet, San Martín y Los Maños. De lo previsto el año pasado se mantienen Peñajara y Maños. Se caen Resina, Valverde, Flor de Jara y Rehuelga. ¿Salimos ganando este año? Cada uno tendrá su opinión, la nuestra es que sí... según nuestro gusto personal, claro. Éste es el de Fraile:



Los Maños se justifican por sus premios anteriores a pesar de que aquí los discutimos razonando nuestros argumentos. Además, es vox populi que sus toros llegan directamente el día de la corrida, lo cual es jugar con ventaja respecto a los demás. Éste es Saltacancelas en 2016 frente a Réhabi:



Algunos reclaman la presencia de La Quinta por su historial de éxitos. Éste fue Matablanca en la última edición (tenía casi seis años, por cierto). Tiró dos veces al suelo a Tito Sandoval:



También se habla de los resinas tras el comportamiento alegre de este Excitado en 2019. Ya saben que en Vic y Céret se valora más la arrancada alegre de lejos que la posterior pelea en el peto:



La verdad es que los de Villamanrique lucirían mucho más en Vic que en España porque los hemos visto en Madrid con ganas de pelear bien en el caballo. El problema es que en nuestro país ya sabemos cómo se ignora el primer tercio y las carnicerías que se llevan a cabo, que es lo que sucedió en la última de Madrid. Esos mismos toros puestos en suerte correctamente y tres veces cada uno te dejan una imagen de la corrida totalmente diferente. Esta penosa instantánea es de un resina en Las Ventas, con el caballazo resabiado que se tumba encima del toro, el picador tapando la salida, recargando, y la vara que ha caído donde ustedes ven. ¿Quién es capaz de calibrar la bravura ante este desaguisado? Es para echarse a llorar:



Barcial vuelve a su plaza, que es donde lidió su última corrida de toros completa y su última novillada. En la corrida, aquel día de frío y lluvia, Sánchez-Vara cortó una oreja. Éste fue uno de los toros que retratábamos en el campo y su posterior prestación en el ruedo:




En la novillada de septiembre de 2014 fue donde descubrimos a César Valencia, a quien hemos perdido la pista. Aquel día salió este Cornicorto II que llevó por la calle de la amargura a Vicente Soler (recuerden aquí):



El que veremos en Vic es éste que retratábamos de utrero el año pasado (recuerden aquí):



De Yonnet recordamos que sus dos sobreros fueron lo mejor de la polémica corrida de Miura en Céret. A éste le cortó una oreja bastante barata Chacón:



Lo último que hemos visto de Peñajara no nos ha dejado el menor recuerdo y de San Martín hubo un toro en Vic que se durmió en el peto y ni coleándolo quería salir de allí. En la concurso serán obligadas como siempre las tres entradas de cada toro al caballo, o sea que sumemos dieciocho más. Ya llevamos treinta y ocho el primer día.

El domingo por la mañana, Hoyo de la Gitana. No se olvida en esta plaza la fiereza en el caballo de este Noticiero II. En las cuatro entradas derribó tres veces. Luego en la muleta se diluyó como un azucarillo pero daba miedo desde el tendido ver al pobre Bertoli esperando la embestida de largo del toro. Ahí lo tienen pasándolas canutas:





A poco que se los trate bien en el caballo, los de Hoyo pueden acudir quince o dieciséis veces y sus propietarios tampoco se van a quejar. Nos vamos a cincuenta y tres puyazos. Aquí ven dos de los que vendrán, un cárdeno caribello y un negro astracanado:



Sepan ustedes que Vic y Céret son las dos únicas plazas del mundo en que el público siente una cierta simpatía por el papelón que tienen los picadores. Allí se ganan el sueldo sin discusión. En España es al revés, el toro es quien te da siempre pena en el tercio de varas.

Por último reaparece Escolar tras aquella corrida nefasta de 2015 que lo llevó a un merecido ostracismo. Ese día titulábamos 'Si Escolar aburre, apaga y vámonos' (pulsen aquí). Toros listos como éstos deambularon por el ruedo como almas en pena, fue algo lamentable, la peor corrida de Pichorrongo que hemos visto en la vida.


Nos ponemos en lo peor y digamos que los de Lanzahíta acudirán dos veces cada uno al peto. Sumamos doce a las cincuenta y tres que llevábamos y nos vamos a las sesenta y cinco embestidas al caballo que anunciábamos en el titular.

Algunos lamentan que no esté Cebada Gago. Su última corrida en Vic pasó por encima de los toreros, la comentábamos aquí diciendo que los cebaditas habían ganado por 6-0. No sabemos lo que habrá detrás de su ausencia, puede ser cuestión de toros, de dinero, de compromisos adquiridos o simplemente de variar. Se comenta que la comisión no ha viajado de Despeñaperros abajo pero es que tampoco estará Pedraza, típica del lunes de Pentecostés, y ésa pasta de Despeñaperros arriba.

Puestos a quejarnos, se podrían haber apuntado un tanto con la corrida que tiene Isaías en Los Guaperales. Son los novillos que iban a ir a Francia el año pasado y que los ha dejado para toros, ¿dónde se lidiarán? A ver si nos acercamos por allí un día de éstos y hacemos cuatro fotos para ustedes. Éste tostado era uno de ellos:



Nunca llueve a gusto de todos pero el planteamiento de ese fin de semana nos parece fenomenal. Y el siguiente espera Céret. No sabemos si se limitará el aforo a la mitad o habrá otro tipo de restricciones. Sea como fuere, estamos seguros de que se agotarán las entradas en las dos ferias. Por supuesto que no cambiaríamos ninguna de ellas por un abono sevillano en el palco maestrante para las diez corridas que ha anunciado la empresa.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


lunes, 8 de marzo de 2021

RAFAEL ORTEGA, HUMILLADO EN SU CENTENARIO

Humillado seguramente sin querer, pero humillado en definitiva. No podemos calificar de otra manera el hecho de situarlo como el vigésimo primer torero  entre los mejores del siglo XX según una encuesta realizada a diferentes aficionados de renombre.



Esos aficionados no tienen la culpa de manera individual, ya que cada uno establecía sus preferencias, pero resulta que al final, cuando se hizo el cómputo de los votos emitidos, el maestro gaditano se vio relegado a ese puesto tan bajo. 

Aquí tienen la lista de muchos de los encuestados, entre los que detectamos algún lector de este cuaderno:



Tampoco es responsabilidad de la publicación, claro, que organizó la clasificación de la siguiente forma. Se les pedía que apuntasen por orden de preferencia los veinticinco mejores toreros del siglo XX. Al resultado se le aplicaba una puntuación descendente a partir de los 30, 28 y 25 puntos que recibían los tres primeros. El ultimo sumaba un punto.

Este fue el resultado hasta llegar a nuestro protagonista:


1.   JOSELITO

2.   BELMONTE

3.   MANOLETE

4.   JOSÉ TOMÁS

5.   ORDÓÑEZ

6.   CAMINO

7.   CURRO ROMERO 

8.   ANTONIO BIENVENIDA

9.   PEPE LUIS

10. ANTOÑETE

11. EL VITI

12. DOMINGO ORTEGA

13. MORANTE

14. CHICUELO

15. LUIS MIGUEL

16. PAULA

17. OJEDA

18. RINCÓN

19. JOSELITO ARROYO

20. MANZANARES (padre)



Aquí estaría Rafael Ortega y justo por debajo de él encontramos a:


22. EL CORDOBÉS

23. LALANDA

24. PONCE

25. PEPÍN MARTÍN VÁZQUEZ

26. ESPLÁ

27. GAONA

28. EL JULI

29. ARMILLITA

30. CURRO VÁZQUEZ

31. MANOLO BIENVENIDA

32. EL GALLO


Nuestro protagonista sumó la mitad de puntuación que el de Borox o el de Vitigudino. José Tomás obtuvo tres veces más. 

En nuestra modesta opinión, Rafael Ortega debería figurar entre los cinco primeros sin duda alguna. Pero no es un capricho por nuestra parte sino que obedece a lo que de él han dicho todos los que lo vieron. Recuerden esta entrada donde proponíamos nuestra lista de los diez mejores toreros de la historia. Allí lo incluíamos, faltaría más. La diferencia es que aquí se circunscriben sólo al siglo XX... ¡y no entra ni en los veinte primeros!

Hicimos otra entrada donde elaborábamos un escalafón en el cual teníamos en cuenta tres variables a la hora de valorar la importancia de un maestro: histórica, estética y técnica (pulsen aquí). Allí nos encontrábamos con toreros como El Juli o Tomás, cuya impronta en la forma de torear hacía que gozaran de una alta puntuación.


 

Pero aun con todo, Rafael Ortega quedaba situado en cuarto lugar, empatado con Pepe Luis y Ordóñez. En el maestro de San Fernando el peso de las variables técnica y estética compensaban su menor puntuación en lo histórico.

No cabe duda de que la influencia de Rafael Ortega ha quedado reducida a la retina de los que lo vieron torear, tanto profesionales como aficionados. Eso fue todo, que no es moco de pavo cuando los oyes hablar de él o lees lo que han escrito. Pero respecto a influir en la tauromaquia, poca cosa en comparación con un Manolete, un Belmonte o el citado José Tomás.

Este año se celebra el centenario de su nacimiento, que fue un 30 de mayo de 1921. Pues menudo inicio de conmemoración hemos tenido cuando en la lista de marras hay que ponerse gafas para encontrarlo. Como urgente desagravio recurriremos a tres críticos de los que podrían sintonizar con la forma de ver las cosas que tienen los lectores de nuestro blog. Lean lo que decían del maestro:


ANTONIO DÍAZ-CAÑABATE:

'Rafael Ortega es un torero de los de antes, de los de ahora, de los de siempre, o sea, un Torero. No da concesiones a lo fácil sino que se vuelca en lo difícil, que es torear sin trampa ni cartón, el cartón de los saltitos, los pasitos, las vueltecitas y las espalditas. Torea sencillamente pero esa sencillez ¡qué pocos la alcanzan!'



JOAQUÍN VIDAL:     

'Rafael Ortega tenía una concepción del toreo sin igual, con una pureza interpretativa difícil de superar. Hubo faenas suyas que los aficionados no han podido olvidar. Además, ha sido el mejor matador desde el final de la guerra, cosa que le perjudicó pues restaba importancia a la calidad de su toreo'



ALFONSO NAVALÓN:

'A Rafael Ortega lo encasillaron como el rey del volapié cuando ha sido el torero que ha toreado con mayor pureza en los últimos treinta años. Estoy harto de decirlo. Un hombre barrigón, cosido a cornadas, que toreaba ya muy mayor por dinero, ya que estaba tieso... ¡pero bordaba el toreo!'



Sobre las cornadas, recuerden aquí cuando comentábamos aquella escalofriante que le pegó Trocador en Pamplona ('he notado la cornada en el cielo de la boca...es de muerte').

En nuestro humilde cuadernillo hemos hablado muchas veces de él porque es santo de nuestra devoción. Si están aburridos y van a las etiquetas de la derecha, pulsen sobre su nombre y saldrán los artículos. 

Para ahorrarles tiempo, les indicamos a continuación el acceso directo a las entradas más relevantes con alguna cita de lo que el maestro de La Isla desgranaba en ellas a partir de su conocimiento taurino. Recuerden que en su delicioso librito con el ya desaparecido Ángel Fernando Mayo Antoñanzas, El toreo puro, le decía 'yo dormido sé más de toros que tú despierto'.

- CONTRA EL DESTOREO (pulsar aquí):

"Con la muleta pegada a la pierna contraria que es la que tiene que ir adelante, enganchando al toro adelante y rematándolo bien atrás, así un toro tiene los veinte pases, pero si le das el cuarto de pase al toro le puedes dar cien de esos. Pero además de que lo puro es el pase entero, completo, estoy seguro de que el público te agradece más que le des veinte pases y le mates pronto, que no estar ahí enredando y enredando dándole pases que no son pases"

Estas tres imágenes las hemos capturado de la secuencia de un mismo pase:





- LA ESTOCADA NO ES UNA PUÑALADA (pulsar aquí):

"Hay que mirar dónde vas a meter la espada porque si le miras la cara al toro te quedas por delante y le pinchas en el cuello. El toro debe ayudar, si no ayuda hay que echarle la muleta bien abajo para que se descubra"

Sevilla, 1959: estocada a Trabuco, de Miura


- EL MEDIO PASE Y EL TOREO DE PERFIL (pulsar aquí):

"Es fundamental enganchar al toro por delante para que el pase sea más largo puesto que el toro tiene más recorrido y el torero está más expuesto. No es lo mismo colocarse en la pala del pitón y dejar la muleta en el costado, como hacen muchos ahora, que engancharle delante y llevarlo detrás. En uno le das el medio pase, o quizá ni eso, y en el otro le das el pase entero"



Son las verdades del barquero. Es el toreo sencillo, fundamental, sin candongas ni ratimagos. En suma, el toreo puro. Decía el maestro que 'hay que matar el toro según es'. En la frase, cambiamos matar por torear y estamos en lo mismo: el toreo de Rafael Ortega era como tiene que ser... aunque hoy casi nunca es.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.










miércoles, 3 de marzo de 2021

FUENTES BEJARANO: EL OTRO DON LUIS


Apesta el monopuyazo trasero, apesta el telonazo al matar, apesta el toreo fuera de cacho y apesta la crítica vendida o comprada. Esta epidemia de peste es la que sufrimos en los toros del siglo XXI.

En cambio, Fuentes Bejarano apestaba a torero cuando iba paseando por Sevilla hacia sus tres tertulias habituales donde acudía a hablar de toros. Su preferida era la del desaparecido Sport y no hablaba con cualquiera 'porque se oye cada cosa...' Eso decía a Zabala padre en una entrevista.



De paisano iba siempre impecablemente vestido y caminaba con un garbo y un aire torerísimo. De luces, con sus ternos azul celeste, blanco, lila o verde esmeralda, se presentaba perfectamente atildado, que es el adjetivo que certeramente utiliza el Cossío para referirse a su aspecto en el ruedo.


Jamás llevaba abrigo, siempre lució la capa española como se aprecia en esta foto de abajo. Y el sombrero que no falte pero nunca de ala ancha. Se podría decir de él lo mismo que del Guerrita ya retirado, que siempre iba vestido de torero y con paso de torero. Por cierto, recuerden que el califa se llamaba Bejarano de segundo apellido.


Daremos un repaso al personaje y contaremos para ello con la ayuda de nuestro amigo Pepe Luis (recuerden que se lo presentábamos aquí). Camino de sus noventa y cuatro, tiene una memoria privilegiada. Nos cuenta por ejemplo que se encontró con el maestro en el entierro del banderillero Riaño y se dolía del pecho: 'estoy fatal, como si tuviera una angina de pecho, porque unos amigos se empeñaron en que matase un torito para celebrar los ochenta años y me dio un porrazo justo aquí, en el pecho'. Con amigos como ésos... Pero luego duró hasta los noventa y seis.

La verdad es que Luis no es un nombre tan torero como Rafael ni de lejos. En los toros, don Luis siempre fue Mazzantini, incluso el citado Guerrita se dirigía a él de esa guisa. Pero Bejarano hizo bueno aquel reclamo que decía 'aquí hay un don Luis para el que quiera algo de él'. En su caso, el don hacía referencia a su vergüenza torera. Aquí nos ofrece un molinete belmontino. Atención a los pitones:


Fue un torero valiente cuando los toreros valientes no parecían interesar demasiado. Se iba imponiendo el estilismo, el torero artista. Esto comentaba Antonio Vives en 1928:



Entre los toreros podemos encontrar tres características básicas: el valor, el oficio y la calidad artística. Es difícil que se den las tres a la vez pero como mínimo tienen que darse dos. Sólo con valor se cae en el tremendismo. Sólo con la calidad artística hay que esperar a que salga tu toro y sólo con oficio no vas a ningún lado si no tienes valor. En el caso de Bejarano, tenía valor y tenía oficio. Lo meteríamos en el saco de los Sánchez Mejías, Villalta o Lalanda salvando sus diferencias y ubicándonos en su época.


Fue buen lidiador, pundonoroso, trabajador, poco artista y muy correcto matador. Además siempre hizo gala de un gran compañerismo, atento a la lidia y presto en los quites. En la suerte suprema se le achacaba a veces no jugar bien con la mano izquierda al echar la muleta al morro del toro. Eso hacía que los toros en muchas ocasiones le echasen la cara arriba y tuviese dificultades para culminar la suerte.

Esto decía Corrochano también en 1928 transcribiendo el diálogo entre un aficionado antiguo y uno moderno:


Con Bejarano siempre se ve algo decían los aficionados cuando lo leían anunciado en el cartel. También se comentaba que nunca parecía tener miedo excepto cuando toreaba su hermano Manolo. Aquí los vemos en un descanso de un tentadero:



Y aquí el día que Luis (marcado con el uno) organizó una capea para que Manolo (el del dos) matase su primer becerro:



Su hermano fue un torero con bastante gusto, quizá más que él, pero le faltó el valor que al otro le sobraba. Aquí abajo lo ven con el capote:



Cambió el oro por la plata y vestido de plata dejó su vida en la plaza de toros de Vitoria donde su hermano Luis había tomado la alternativa en 1923 con Valencia II (de Valencia contábamos su final trágico fuera de los ruedos aquí). Manuel iba en la cuadrilla de Joaquín Bernadó y un toro lo mató el 18 de julio de 1969.

El toro se llamaba Beato, de Sánchez Arjona (en algún sitio, Bondadoso). La cornada fue cuando hizo por él tras un par de banderillas y se ensañó en tablas contra el infortunado torero propinándole una cornada en el recto y la mortal en el tórax.

Ésta fue la estocada que pegó Luis al toro de aquella alternativa suya en Vitoria tras pinchar tres veces. Es de Antonio Pérez y él iba de celeste y oro:



Y aquí cómo saca el estoque del toro con una banderilla. Apunten su nombre porque no viene ni en el Cossío: se llamó Torrealta. Tomó tres varas, con tres caídas y un caballo muerto. En el brindis a Corrochano le dijo que desde que leía sus crónicas de Joselito y Belmonte su ideal había sido protagonizar él una de ellas:



Prodigó con limpieza la suerte de recibir. Este dibujo es de una estocada a un pablorromero en Barcelona en 1930. Observen que no estira el brazo para darse ventaja pegando la puñalada como vemos hoy tarde tras tarde:



Ésta es en Sevilla. El toro echa la cara arriba no sabemos si por haber manejado mal la mano izquierda como decíamos más arriba:



Nos cuenta Pepe Luis que 'era muy seguro matando, casi tanto como Curro Martín Vázquez, el padre de Pepín... ése tenía un cañón... Cuando se perfilaba, ya estaban abriendo el portón y las mulillas pisaban el albero ¡antes de que entrase a matar!'



Debutó en Madrid el 20 de agosto de 1921 frente a Caprichoso, de Matías Sánchez. Ahí lo tienen:



La tarde de mejor recuerdo para el maestro fue la del 26 de junio de 1930 en Madrid. Se anunciaron toros de Miura para un mano a mano entre él y Fortuna.

La empresa echó mano del veterano Mazquiarán, que había quedado fuera del abono, porque tenía dificultades para completar el cartel con la temida ganadería. Por eso quedó en mano a mano entre el vasco de treinta y cinco años y el madrileño de veintiocho. Los toros dieron una media en la romana de 630 kilos y entraron treinta veces al caballo.



El problema de Bejarano es que tenía la mano dura, hecha para aguantar y reducir a los toros con temperamento. Cuando le salía uno templado, ideal para correr de la mano, no le cogía el pulso. Es lo que le pasó con el cuarto de los miuras y lo que le crítican amargamente en Torerías titulando El camelo bejaranista:

'Otra vez fue agraciado el obrero de la tauromaquia con un magnífico toro que pedía un artista y Bejarano hizo sencillamente el ridículo (...) Los delantales en quites fueron atropellados, sin arte ni conocimiento (...) Es un artista habilidoso en llegar al público con un aire de comediante definitivo. Los capitalistas emborrachados cometieron la herejía de sacarlo por la puerta grande'

También Corrochano dice que perdió la oportunidad de lucirse con ese cuarto que a pesar de su hierro no parecía de Miura por su nobleza:


Clarito no plantea pegas en El Liberal a que sacaran a los dos maestros en hombros tras cosechar ambos oreja y dos vueltas:


Tres años después también en Madrid, el mismo Corrochano se pone en pie con una faena de Bejarano a la antigua usanza ante un toro de Clairac:


En septiembre de 1926 todavía le recordaban en Madrid que se le había ido vivo un toro de Florentino Sotomayor en la inauguración de temporada en marzo. Hoy en día se tocan palmas a los que oyen tres avisos e incluso en Madrid se les obliga a saludar desde el tercio. Sotomayor tenía cruzado Parladé con Miura e iba herrado todo con la actual marca de Prieto de la Cal. Aquel año mató en Madrid además de ésa, una de Miura, dos de Palha, que era la ganadería que rehuían Gallito y Belmonte, y una de Alves do Rio, toros que nadie quería ni ver (eran condesos comprados a la viuda de Tamarón y que luego se quedó Infante da Cámara). 

El 15 de abril de 1923 en Sevilla ese toro lo cogió tres veces


Posiblemente su mejor actuación en la capital fue el 1 de julio de 1929. Corrida bronca y mansa de Esteban Hernández, con poder, gorda y con viento de tragedia en la plaza. Bejarano cortó las dos orejas a su primero:


Le preguntaron una vez qué era para él una figura del toreo y respondió claro y conciso: 'una figura es aquél que puede con todos los toros'. Aquí lo tienen toreando un festival en Alcalá de Guadaira con 60 años:



Sufrió 15 cogidas siendo las dos más graves poniendo banderillas. La que peor recuerdo le dejó fue una en Caracas en la carótida, cuando salvó la vida de milagro. A la salida de un par, un toro de media casta cruzado de Veragua le pegó un gañafón que le dejó una cornada de 15 cms. Iba desde el cuello hasta la mejilla dejando al descubierto la aorta. Fue el 13 de enero de 1929 y el doctor Castillo le desinfectó la herida y lo cosió ¡sin anestesia!



Tuvo otra al rematar un quite de rodillas en Madrid. Fue la típica corrida donde había que tragar paquete, expresión taurina que se aplicaba muchas veces a nuestro protagonista. Observen lo que dijo Corrochano de los toros de Santa Coloma aquel día de abril de 1929. Va en relación a lo que comentábamos en la entrada anterior sobre la épica y la estética:


Bejarano concedió la alternativa al malogrado Pascual Márquez. El suceso tuvo lugar en la corrida del Corpus de Sevilla con toros de Pablo Romero que eran montañas. 



El toro que pasa por alto Márquez en la foto se fue a 690 kilos, se llamaba Moruno. Ambos, toro y torero, nacidos en Villamanrique:


 
La alternativa fue de torero honrado y valiente a otro que tal bailaba. Luego, el pobre Pascual será el primer torero de alternativa muerto en la plaza de Las Ventas (decimos lo de la alternativa porque dos años antes había muerto el novillero Félix Almagro en los cuernos de un novillo de Domingo Ortega). Otro día hablaremos de aquella accidentadísima corrida de 1941, una tarde de viento donde este toro de Concha y Sierra llamado Farolero pegó a Márquez una de las cornadas más espantosas que viera el doctor Guinea. Dicen que por la herida se veía latir el corazón...



Fuentes Bejarano tiene una calle en Sevilla, igual que el pobre Pascual, pero la de éste va paralela a las de Joselito y Belmonte. Seguro que desde el cielo le gustará que lo puntualicemos.

Volviendo a nuestro protagonista, la verdad es que a pesar de sus cornadas no se pudo quejar porque vivió sin apreturas y con bastante buena salud hasta los noventa y seis años. Compró su finca a 17 km de Sevilla, se llamaba El Tardón. Allí tenía un secadero de tabaco y cultivaba lo suficiente para vivir desahogadamente con su mujer, sus tres hijas y sus once nietos. Era íntimo de Juan Guardiola Soto y le aconsejaba en la ganadería, siendo de los pocos toreros que en estos menesteres optaban por el toro encastado. 

Era muy amigo de Chicuelo, ambos de la misma quinta, y de Cristina De la Maza. Cuando iba al bar Sport, se bebía las manzanillas como ustedes y yo los vasos de agua. Aquí lo ven con uno de Albaserrada en Madrid. Le gustaban los desplantes pero eran recibidos con división de opiniones porque algunos le achacaban dedicarse demasiado a la galería:


Entonces la calle Tetuán no era peatonal y en el bar de Pepe se citaban Ordóñez, Puerta, Romero y Pepe Luis. Guerrita y el Algabeño ya se habían muerto pero también iban por allí. Era un bar de gente rica a quienes gustaba tener a su vera los toreros de fama. También iba el padre de Caracol, el cantaor. Hoy hay una joyería pero esos azulejos con el Studebaker fueron toda la vida un símbolo del bar Sport:



Pepe Luis nos cuenta que Bejarano aún sorprendía a más de uno cuando recordaba su nacimiento en Madrid a pesar del acento andaluz 'que lo tengo porque estoy mu rozao'. Lo recuerda en la playa de Sanlúcar con su americana blanca, su corbata y su sombrero paseando bajo un sol de justicia.

Tentaba, entre muchos otros sitios, en El Toruño lo de Guardiola, en Los Arenales lo del conde 'de la guasa', en Las Navas lo que partió el conde y se quedó Cristina con reses de Juan Belmonte y en La Corchuela de don Luis Ramos Paúl, puro Villamarta por su esposa Ángela Dávila, hija del marqués.

Era muy querido por los aficionados, que se daban cita con ganas cuando sabían que acudía Bejarano. El maestro miraba la tapia y decía '¡venga, ustedes, numerarse!' Y en cuanto había ocasión, iba diciendo los números y acababan toreando siempre todos.



Seguimos hablando con Pepe Luis, de cuya memoria no paran de salir recuerdos.  'Bejarano ha sido uno de los que más ha chanelado (entendido) de toros y de campo'. Se acuerda de aquella vez en lo de Cristina 'cuando me pasó a recoger para tentar unas becerritas y al llegar a los corrales había 31 vacas, gordas como cochinos y tan astifinas que cuando las vimos me dijo: "Pepe Luis, vamos al coche a buscar los zahones porque vaya con las becerritas de Cristina..." Aunque él siempre decía que se andaba mejor con los toros sin afeitar 'porque hacen menos extraños'. ¿Qué pensaría de la manipulación de las fundas?

'Me lo encontré una noche en la plaza Nueva. Estaba allí, solo, esperando un taxi. Me acerqué y olía a manzanilla más que las bodegas de Sanlúcar. El maestro me dijo...'

Y sigue nuestra conversación donde sale Arruza, y Manolete, y Pepín Martín Vázquez, 'que se picaba con todos hasta toreando de salón', y la cogida tan fea que sufrió su padre en el recto 'cuando tuvieron que ponerle un tubo de plata', y la caída del caballo de Cristina de la Maza, 'que quedó coja porque el caballo la arrastró'...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.